13/08/2021 | 123emprende

Las mejores ciudades del mundo para emprender

San Francisco

El área de Silicon Valley es reconocida por todo el mundo como la meca del emprendimiento, pero Palo Alto no es la mejor opción para cualquier proyecto. Se trata de un entorno único, el mayor ecosistema de startups del mundo enfocado hacia las  más disruptivas y de mayor riesgo, hogar de una cuarta parte de las unicornio del mundo.

Nueva York

En los últimos años se ha convertido en sede de numerosas startups, principalmente del sector fintech, que están construyendo su proyecto alrededor del mejor ambiente posible, la bolsa neoyorquina.

Tel Aviv

Israel se ha posicionado como uno de los países que lideran la innovación en emprendimiento científico y biotecnológico. Aunque su población es inferior al medio millón, es la sede de algunas de las empresas más innovadoras del mundo por aspectos como la elevada calidad de vida, el espíritu empresarial y un fácil acceso a la financiación.

Barcelona

Barcelona es una de las mejores ciudades europeas para el desarrollo de empresas emergentes. Siete unicornios internacionales han elegido la capital catalana para abrir una de sus sedes.

Apoyada por iniciativas como la IT Academy de Barcelona Activa, que forma a programadores o la Fundación Mobile World Capital que impulsa el talento tecnológico, Barcelona aparece de forma continúa en rankings y clasificaciones como ciudad para el talento tecnológico.

Madrid

Para las empresas que aspiran a ocupar todo el mercado nacional, Madrid es una opción de peso. En la capital española hay más de 500.000 empresas y el 72% de las grandes compañías nacionales tienen allí su sede principal.

Londres

Londres es un centro financiero global que aparece en muchos rankings como la ciudad número uno en temas de emprendimiento en Europa. Destaca por el gran desarrollo de su sector tecnológico, aunque la incertidumbre en torno al Brexit ha provocado que algunos fundadores y el talento se desplacen a epicentros europeos como Ámsterdam o Berlín.

Berlín

La capital alemana ha pasado de ser un ecosistema sin mucha capacidad para invertir  a consolidarse como una magnífica opción para las empresas tecnológicas de nueva creación.

En los últimos años de ha posicionado como una de las mejores ciudades del mundo para montar una startup por la facilidad de acceso a la financiación, un ecosistema fuerte y su buen posicionamiento videojuegos, ecommerce, adtech o Saas.

París

Es uno de los ecosistemas que más está creciendo en los últimos años, especialmente en inversión. Destaca por la calidad de sus aceleradoras, el volumen de startups B2B y la labor de las instituciones públicas para atraer a emprendedores de todo el mundo. 

Ámsterdam

Además de ser una buena ciudad para vivir con unos estándares de vida altos, también es un destino elegido por emprendedores de todo el mundo por el apoyo del entorno público y, en buena parte, por la perspectiva fiscal.

Zúrich

Sus principales fortalezas sin la economía y su localización, además de su gran capacidad innovadora por la relación entre el sector de la investigación y el ámbito empresarial.

Tokio

Destaca en los últimos años por el incremento de startups de éxito dentro del sector legal.

Copenhague

Su envidiable sistema educativo, de salud y el elevado nivel de vida, además de las ayudas económicas que facilita el gobierno a los emprendedores, ha ayudado a que aumente el número de startups.

Boston

Parte de una posición privilegiada al ser el hogar de Harvard y el MIT, aunque estas no son las únicas instituciones prestigiosas de Boston.

La mayoría de las startups que se ponen en marcha en esta ciudad están relacionadas con sectores como la biotecnología, industria farmacéutica y la robótica.

Estocolmo

Empresas como Skype, Soundcloud o Spotify han salido de este ecosistema emprendedor escandinavo que ha sido considerado como uno de los mejores para hacer negocios.

Su educación empresarial y sus envidiables políticas sociales han convertido Suecia  en la nueva fábrica de unicornios y la segunda concentración más alta de empresas per cápita de miles de millones de dólares.